Circulan en el mercado esquemas donde una empresa recibe dinero de muchas personas y promete devolverlo con una ganancia fija. Si ese ofrecimiento se hace al público en general, puede quedar alcanzado por la normativa de mercado de valores y requerir registro ante la Superintendencia de Valores del Banco Central.
Nuestra posición es explícita: no captamos capital del público en general por esta vía. Cada acuerdo es privado, con contrapartes identificadas, garantía inscrita y contrato revisado por ambas partes. Cuando un proyecto necesita escala mayor, se canaliza por fideicomiso o por fondo regulado, con las autorizaciones que correspondan.
Si estás evaluando una propuesta de inversión ganadera —la nuestra o la de cualquier otro— pedí siempre tres cosas: el contrato completo por escrito, el detalle de la garantía y la identificación de los bienes que la respaldan.