Cada mes
Informe de gestión
Movimientos de hacienda, existencias por categoría, gastos por rubro, ingresos, obras ejecutadas y novedades del personal. Con los comprobantes disponibles para tu contador.

Administración de establecimientos ganaderos
Gerenciamiento integral: planificación, rodeo, pasturas, infraestructura, personal y números. Vos seguís siendo el dueño y recibís el campo produciendo, con rendición de cuentas mensual y acceso a la información cuando quieras.
Seis frentes que se administran juntos, porque separados no funcionan: un plan sin personal no se ejecuta, y un rodeo sin infraestructura no rinde. Todo bajo un mismo contrato y un mismo responsable.
Definición de la orientación del establecimiento —cría, recría, invernada o ciclo completo—, capacidad de carga real por potrero en EV/ha, calendario de trabajos y presupuesto anual de ingresos y egresos. El plan se aprueba con el propietario antes de ejecutarse y se revisa cada trimestre contra lo realmente gastado.
Entregable: plan productivo escrito, presupuesto anual y calendario de trabajos.
Entore y servicio, tacto y diagnóstico de preñez, parición, marcación y destete, recategorización, selección, refugos y vacas CUT. Plan sanitario según el calendario oficial de SENACSA, con registro de vacunaciones, desparasitaciones y tratamientos. Identificación individual y actualización permanente del registro de existencias.
Entregable: inventario de hacienda por categoría, conciliado con los movimientos del período.
Ajuste de carga por potrero, rotación con descanso medido, control de malezas e invasoras, renovación y siembra por etapas, reservas forrajeras y suplementación mineral y proteica según la época. Seguimiento del estado del recurso, no solo del animal.
Entregable: mapa de potreros con carga asignada y calendario de descansos.
Alambrados perimetrales y de subdivisión, corrales, manga, brete y balanza, aguadas, tajamares, bombeo y bebederos, caminos internos, galpones y viviendas del personal. Relevamiento del estado, plan de obras priorizado por impacto productivo y control de la ejecución y del gasto.
Entregable: inventario de infraestructura con estado y plan de obras valorizado.
Selección y contratación del personal de campo: mayordomo, capataz y peones. Registro laboral en regla, cargas sociales al día, seguridad en el trabajo y capacitación en manejo racional de hacienda. Supervisión efectiva: el personal responde a una jefatura presente, no a instrucciones por teléfono.
Entregable: planilla de personal, cumplimiento laboral documentado y evaluación de desempeño.
Compras e insumos con comparación de precios, control de stock, caja del establecimiento, documentación tributaria en orden, guías de traslado y trámites ante SENACSA, y comercialización de la hacienda evaluando alternativas de venta. Todo cierra en un informe mensual.
Entregable: informe mensual con resultado económico, indicadores productivos y respaldo documental.

Administrar no es visitar el campo: es responder por él todos los meses.
La diferencia entre una administradora y un capataz caro es la rendición de cuentas. Estos son los entregables comprometidos por contrato, con su frecuencia.
Cada mes
Movimientos de hacienda, existencias por categoría, gastos por rubro, ingresos, obras ejecutadas y novedades del personal. Con los comprobantes disponibles para tu contador.
Cada trimestre
Indicadores del período: porcentaje de preñez y de destete sobre vientres entorados, pérdida preñez–destete, ganancia diaria de peso en g/día por lote, carga en EV/ha, mortandad y kilos de carne producidos por hectárea, comparados contra el plan.
Cada año
Resultado económico del ejercicio, margen por hectárea, inventario valorizado y propuesta de plan y presupuesto para el año entrante.
Cuando quieras
Visitas coordinadas al establecimiento y consulta de registros sin pedir permiso ni esperar el informe. Es tu campo.
Al empezar
Fotografía documentada del establecimiento al asumir: hacienda, pasturas, infraestructura y personal. Sirve para medir después qué mejoró y qué no.
Si algo sale mal
Mortandad fuera de lo normal, brote sanitario, incendio, robo o cualquier hecho relevante se informa el mismo día, no en el informe de fin de mes.
Es la pregunta que se hace todo propietario que vive en Asunción y tiene el campo a cuatrocientos kilómetros, y la que casi nadie contesta por escrito. La contestamos acá, porque la confianza sin método dura hasta el primer conteo que no cierra.
Inventario por categoría cerrado todos los meses —vientres, vaquillas, terneros, novillos, toros— y conciliado con la fórmula que no admite discusión: existencia inicial más nacimientos y compras, menos muertes, ventas y traslados, igual a existencia final. Si no cierra, se investiga y se informa en el mismo período. Arqueo físico completo cada vez que el rodeo pasa por la manga.
Vos fijás el monto que podemos gastar sin consultarte. Por debajo, se ejecuta y se rinde con comprobante; por encima, se pide autorización previa por escrito. Y lo más importante: el dinero de la venta de hacienda entra en una cuenta tuya o de la sociedad del establecimiento, nunca en una cuenta nuestra.
Los insumos relevantes se cotizan con más de un proveedor y la comparación queda adjunta al informe. No es desconfianza: es la única forma de demostrar que el precio pagado fue el mejor disponible ese mes.
Potreros, aguadas, corrales, infraestructura y hacienda, con fecha. Un informe se puede escribir desde un escritorio; una foto fechada del tajamar, no.
Los movimientos de hacienda se cruzan con las guías de traslado y con los registros de SENACSA. Es un control externo que no depende de nuestra palabra ni de nuestra planilla.
Al asumir documentamos qué recibimos: hacienda, pasturas, infraestructura y personal. Al terminar se hace la misma acta. Así queda registrado qué entró y qué se devuelve, y no depende de la memoria de nadie ni del clima de la despedida.
Podés mandar a tu contador, a tu veterinario o a un auditor a revisar registros, hacienda y comprobantes, sin aviso y sin explicación. No hay nada que preparar antes de que llegue.
Todo esto está en el contrato, no en esta página. Una promesa en una web no obliga a nadie; una cláusula sí.
El manejo concreto detrás del plan, sea que administremos tu campo o que la hacienda sea de un proyecto propio.
Cría
Ventana de entore definida para concentrar pariciones en la mejor época de pasto, con revisión de toros y control de condición corporal de las vacas antes de servir.
Cría
Diagnóstico de preñez para separar vacías, ordenar la parición y decidir descartes con criterio productivo en lugar de por costumbre.
Recría
Separación gradual con suplementación del ternero para cortar el bache posdestete y recuperar la condición de la madre a tiempo para el próximo servicio.
Invernada
Ocupación corta y descanso largo. La pastura entra al pastoreo con hoja y sale con reserva para rebrotar, que es lo que sostiene la carga del año siguiente.
Invernada
Mineral todo el año y suplemento proteico o energético cuando el forraje baja en calidad. Se suplementa para sostener la curva, no para tapar errores de carga.
Salida
Seguimiento hasta el peso y la terminación que pide el comprador, con elección del momento de venta según el mercado y no según la urgencia de caja.

El personal responde a una jefatura presente, no a instrucciones por teléfono.
Para el propietario que administra su propio campo y necesita una mirada externa sobre un problema puntual, sin ceder la administración.
Diagnóstico
Relevamiento de hacienda, pasturas, infraestructura, personal y registros, con un informe de hallazgos priorizados por impacto sobre el resultado. Es el primer paso lógico antes de decidir cualquier cambio.
Sanidad
Auditoría del calendario, del manejo de vacunas y de los protocolos de ingreso de hacienda, con las correcciones ordenadas por riesgo.
Pasturas
Cálculo de capacidad de carga real en EV/ha, apotreramiento y diseño de franjas, calendario de descansos y plan de renovación por etapas ajustado a la especie forrajera y a la época.
Gestión
Implementación de identificación individual, planilla de movimientos, pesajes y costos, para que el campo pueda demostrar lo que produce y cuánto le cuesta.

Presencia
Un plan escrito no mueve un animal. Por eso la administración se apoya en presencia real: personal permanente en el establecimiento, recorrida técnica periódica del responsable y presencia obligatoria en los trabajos que definen el año.
Entore, tacto, marcación, destete, vacunaciones y embarques son los momentos donde se gana o se pierde el ejercicio. En esos días hay alguien nuestro en la manga, no en el teléfono.
Lo decimos antes de la reunión para que no pierdas tiempo: hay tres esquemas posibles y se define uno solo, por escrito, antes de empezar.
Esquema 1
Un monto acordado según superficie, cantidad de hacienda y complejidad del establecimiento. Previsible para el propietario y adecuado cuando el campo ya está en régimen.
Esquema 2
Una participación sobre los kilos producidos o sobre el resultado del ejercicio. Alinea nuestro ingreso con el tuyo: si el campo no produce, no cobramos igual.
Esquema 3
Un fijo bajo que cubre la operación más un variable por desempeño contra los indicadores acordados. Es el que solemos recomendar para campos en recuperación.
Los gastos del establecimiento —personal, insumos, sanidad, combustible, obras— son del propietario y se rinden con comprobantes. El honorario de administración es aparte y nunca se descuenta de la caja sin autorización.
Primer paso
Vamos, relevamos y te entregamos el informe con lo que encontramos. Recién después se habla de administrar.