
Preguntas frecuentes
Las preguntas incómodas, respondidas.
Entregar un campo es entregar un patrimonio a alguien que trabaja a cientos de kilómetros y sin que lo vean. Estas son las preguntas que se hace todo propietario y que en este rubro casi nadie contesta por escrito. Acá están contestadas.
Si tenés un campo
¿Cómo cobran? ¿Honorario fijo, porcentaje o por cabeza?
Con uno de tres esquemas, definido por escrito antes de empezar:
- Honorario fijo mensual, según superficie, cantidad de hacienda y complejidad. Previsible, y apropiado cuando el campo ya está en régimen.
- Porcentaje sobre producción: una participación sobre los kilos producidos o sobre el resultado del ejercicio. Si el campo no produce, no cobramos igual.
- Mixto: un fijo bajo que cubre la operación más un variable por desempeño contra los indicadores acordados. Es el que recomendamos para campos en recuperación.
Los gastos del establecimiento —personal, insumos, sanidad, combustible, obras— son del propietario y se rinden con comprobantes. El honorario va aparte y nunca se descuenta de la caja sin autorización.
¿Cómo sé qué está pasando en mi campo si estoy en Asunción?
Con cuatro cosas, todas comprometidas por contrato:
- Informe de gestión mensual: movimientos de hacienda, existencias por categoría, gastos por rubro, ingresos, obras y novedades del personal, con los comprobantes disponibles para tu contador.
- Informe productivo trimestral: porcentaje de preñez y de destete sobre vientres entorados, pérdida preñez–destete, ganancia diaria de peso en g/día, carga en EV/ha y mortandad, comparados contra el plan.
- Fotos fechadas de cada recorrida: potreros, aguadas, corrales y hacienda.
- Acceso libre: entrás a tu campo y consultás los registros cuando quieras. Lo único que pedimos es coordinar la logística del viaje.
¿Cada cuánto van al campo y quién va?
La frecuencia se fija en el contrato según la distancia y el momento del ciclo, y queda por escrito con nombre y apellido de quién va. Como referencia: presencia permanente del personal de campo, recorrida técnica periódica del responsable del establecimiento, y presencia obligatoria en los trabajos críticos —entore, tacto, marcación, destete, vacunaciones y embarques—.
Si en algún mes no se pudo cumplir la frecuencia acordada, se informa en el reporte. No se disimula.
¿Qué pasa con mi personal actual: mayordomo, capataz, peones?
La primera opción siempre es trabajar con la gente que ya está. El personal que conoce el campo, las aguadas y la hacienda vale más que cualquier organigrama nuevo, y romper ese conocimiento suele costar más de lo que ahorra.
Lo que sí revisamos es que la situación laboral esté en regla, que las funciones estén claras y que haya capacitación en manejo racional de hacienda. Si después de eso hay que hacer un cambio, se conversa con el propietario antes, con el motivo por escrito. Nunca se mueve personal sin avisarte.
¿Quién maneja la plata? ¿Firman cheques, compran, venden hacienda?
Esta es la pregunta que más importa, así que va la respuesta completa:
- Límite de gasto autónomo. El propietario fija un monto. Por debajo, se ejecuta y se rinde con comprobante. Por encima, se pide autorización previa por escrito.
- Las ventas se cobran a tu nombre. El dinero de la hacienda entra en una cuenta del propietario o de la sociedad del establecimiento. Nunca en una cuenta nuestra.
- Compras con comparación de precios. Los insumos relevantes se cotizan con más de un proveedor y la comparación queda en el informe.
- Caja rendida. Cada peso que entra y sale de la caja del establecimiento está en el informe mensual, con su respaldo.
¿Cómo controlan el conteo de hacienda? ¿Cada cuánto hacen arqueo?
La pérdida silenciosa de cabezas es el miedo clásico del propietario ausente, y se combate con método, no con confianza.
- Inventario por categoría cerrado todos los meses: vientres, vaquillas, terneros, novillos, toros.
- Conciliación de movimientos: existencia inicial + nacimientos + compras − muertes − ventas − traslados = existencia final. Si no cierra, se investiga y se informa.
- Arqueo físico completo en los trabajos generales de hacienda, cuando todo el rodeo pasa por la manga.
- Cruce con documentación oficial: guías de traslado y registros de SENACSA.
- Mortandad informada siempre, con causa presunta. Un informe donde nunca muere un animal no es un informe confiable.
¿Qué resultados puedo esperar y en cuánto tiempo?
Depende del punto de partida, de la zona y de cuánta inversión se pueda hacer. Lo que sí podemos decir con honestidad es el horizonte:
- Sanidad y orden de registros: se ven en el primer año.
- Ganancia diaria de peso en invernada: responde dentro del mismo ciclo, si la pastura acompaña.
- Preñez y destete: se miden por ciclo reproductivo. La mejora del rodeo de cría se cuenta en años, no en meses.
- Recuperación de pasturas degradadas: es plurianual y por etapas.
No prometemos porcentajes de mejora antes de haber pisado el campo. Después del diagnóstico sí fijamos metas por indicador, y esas metas quedan escritas y se miden.
¿Qué pasa si no cumplen, o si quiero cortar el contrato?
El contrato define plazo, causales de terminación y preaviso para ambas partes. Y define también lo que más importa a la salida: toda la información es tuya. Registros de hacienda, planillas de pesaje, historia sanitaria, documentación del personal y respaldos contables se entregan completos y en formato utilizable, sin retención por saldos pendientes.
Al asumir dejamos un acta de estado inicial del establecimiento. Al terminar se hace la misma acta de cierre. Así queda documentado qué recibimos y qué devolvemos, y no depende de la memoria de nadie.
¿Trabajan en mi zona?
Operamos en el Chaco —Bajo Chaco, Chaco Central y Alto Chaco— y en la Región Oriental. Son realidades productivas distintas y se manejan distinto: el Chaco seco no se administra como el este-sur, ni en carga, ni en pastura, ni en agua.
Si tu campo está en una zona donde no tenemos experiencia directa, te lo decimos y no tomamos el trabajo. Preferimos perder un contrato antes que aprender a tu costa.
¿Se encargan de SENACSA, trazabilidad y la parte impositiva?
Sí, es parte del trabajo administrativo y suele ser uno de los mayores dolores de cabeza del propietario:
- Habilitación y actualización del establecimiento ante SENACSA.
- Calendario oficial de vacunación, con registro y constancias.
- Guías de traslado y documentación de movimientos.
- Identificación individual y registro, base de la trazabilidad que exigen los mercados de exportación.
- Documentación tributaria en orden y coordinación con tu contador. La liquidación de impuestos la firma tu profesional; nosotros le damos la información completa y a tiempo.
Si querés invertir en un ciclo
Otro perfil, otras preguntas. Las respondemos con el mismo criterio.
¿La hacienda queda a mi nombre?
Tu capital se aplica a un lote identificado con caravana, y ese lote queda respaldado por una prenda inscrita a tu favor. Recibís el listado de los animales con su identificación. No es una cantidad global en un papel: son animales concretos que podés ir a contar.
¿Quién asume la mortandad?
Está escrito en el contrato antes de firmar, y se distingue entre la mortandad normal del ciclo —que es un riesgo del negocio ganadero y se informa siempre— y la pérdida por falla de manejo, que es responsabilidad nuestra. Esa distinción, con sus umbrales, se define en el contrato y no queda a interpretación posterior.
¿Qué pasa si baja el precio del novillo?
Es el riesgo real del negocio y por eso no publicamos un porcentaje de rentabilidad garantizada. El resultado del ciclo depende del precio de compra y del precio de venta de la hacienda, y ninguno de los dos lo controla nadie.
Lo que sí hacemos: te mostramos el modelo de cálculo con sus escenarios —incluido el malo— antes de que pongas un guaraní, y el momento de venta se decide por mercado y no por urgencia de caja.
¿Puedo salir antes de que termine el ciclo?
La ganadería tiene ciclos biológicos: un lote a mitad de engorde no se liquida sin castigo. Las condiciones de salida anticipada, sus plazos y su costo están definidos en el contrato desde el inicio. Si necesitás liquidez, lo conversamos, pero no vamos a fingir que salir antes es gratis.
¿Cómo audito el rodeo que compré?
Tenés el listado de animales con caravana, recibís reporte cada 60 a 90 días con pesajes reales y mortandad, y podés visitar el campo con aviso previo para verlos y contarlos. Si querés traer tu propio veterinario o auditor a revisar el lote, no hay problema: es tu capital.
¿Esto es una oferta pública de valores?
No. Trabajamos con acuerdos privados entre partes identificadas, con contrato revisado por ambos lados y garantía real inscrita. No captamos capital del público en general por esta vía.
Cuando un proyecto requiere más escala, se estructura por fideicomiso o por fondo regulado con las autorizaciones que correspondan ante la Superintendencia de Valores. Lo explicamos en detalle en el marco legal.
¿Falta la tuya?
Preguntá lo que no está acá.
Si la respuesta sirve para otros, la sumamos a esta página.
